domingo, junio 21

you are the bluest light

(if that's the way it is)

jueves, junio 11

otra vez, el campeón


fue campeón Pumas y fui a comprar el Récord y el Esto. Los periodistas son unos idiotas, eso lo sé ahora. Casi nadie le reconoce la victoria a la UNAM, toda la temporada estuvieron dando su opinión experta de porque el Tuca era el peor director técnico del universo y hoy que Pumas es campeón, nadie es capaz de ocultar su envidia, su rabia por haber quedado en evidencia.

pero a mí eso realmente no me importa, compré los diarios para después, en unos años, volver a hojearlos y acordarme de ese día y sonreír. Y es que el domingo fue uno de los mejores días de mi vida. Pero acepto que no hay ninguna razón lógica para eso; después de todo yo no hice nada, yo no jugué, ni siquiera estuve en el estadio para cantar el Goya… es más, vi todos los juegos de esta temporada en una televisión; sin embargo, siento este campeonato como mío más aún que, no sé, Juan Carlos Cacho, que sí es jugador del equipo pero no jugó un solo minuto en la liguilla.

a media temporada desistí de tratar de explicar porque me pongo como demente cuando el Barcelona o el Pumas meten gol, les meten gol, fallan un gol increíble, dan un mal pase, juegan como si les valiera madre, etc. Porque entendí que esta pasión que siento nadie más la puede entender, nadie que no sea fanático de fútbol por lo menos, que no haya sentido lo que es querer a una playera, más, muchas veces más, que los jugadores que la defienden o los directivos que la administran.

yo sólo sé que durante toda mi vida, mi única constante, de alguna manera, han sido los Pumas. Desde que tenía seis años aprendí a vivir con una afición que no me sabía a mucho más que a derrotas y trancazos, porque los Pumas, durante todos los 90’s y hasta el 2003, no hicieron más que perder y perder y perder y yo nunca me entristecía demasiado, sólo me avergonzaba. Porque hasta que tuve 15 años no veía los partidos; no les entendía, mi amor era de verdad ciego, porque sólo veía perder a los Pumas en los resúmenes de Acción o de Deportv. Nunca soportaba los 90 minutos de un juego que me parecía aburrido (no entendía ni madre de táctica) y que la única emoción que me enseñó fue la rabia incomprensible del gol en contra… incomprensible porque, no mames, ¿cómo se pueden dejar meter ese gol?

Si bien tardé un poco en disfrutar el fútbol en todo su esplendor, sus cánticos, la estrategia, los goles inesperados, las victorias imposibles, desde el momento en que por accidente decidí que le iba a ir a los Pumas, supe que acababa de elegir una condena de la que jamás me podría zafar. No es de hombres de verdad cambiarse de equipo, renegar de tus colores; ni cuando estás al borde de la segunda división. Puedes gritar, berrear, llorar e ir a quemar las casas y los coches de los jugadores, pero al equipo no lo dejas solo, por nadie ni por nada, ni lo cambias por uno más ganador. El día que se te atraviesa una boda o un bautizo los estás traicionando un poco, y sí tu amigo se divorcia en dos años (o no lo hace, pero la pareja se comienza a detestar) o el niño resulta, de todos modos y a pesar de toda el agua bendita de por medio, un maldito hijo de p*ta, todo habrá sido en vano.

Juan Villoro lo explica de otra manera: “Escoger un equipo es una forma de decidir los fines de semana, los que buscan domingos fáciles le van al campeón, los románticos se ilusionan con oncenas inestables, los estoicos soportan su pasión por el colero…”. En el fútbol mexicano, todos somos unos románticos. Menos los americanistas, que son unos imbéciles.

Recuerdo que mi papá, mi tío y sus amigos se juntaron en la casa a ver el partido de vuelta de la final del torneo 90-91, entre Pumas y América. La del Tucazo. Se me quedaron bien grabados en la cabeza tres momentos de aquella final; el primero fue cuando, hacia el final del juego de ida, un defensa de Pumas, creo que era Abraham Nava, trabó a un delantero del América que se enfilaba solo a portería y lo expulsaron, el segundo fue el grito que todos en la casa pegaron cuando el Tuca anotó el gol que al final del juego de vuelta nos dio el campeonato y el último es la imagen de Luis García dando la vuelta olímpica con la copa y mi papá, mi tío y sus amigos celebrando; en ese momento fue cuando decidí que iba a ser Puma. Creía que mi familia estaría contenta con mi decisión y que mis fines de semana serían fáciles.
Pero no podía estar más equivocado, mi familia es Chiva (por eso celebraban la derrota del América, no la victoria de Pumas), y Pumas, un equipo acostumbrado a los domingos difíciles, a perder cuando no debe, un equipo grande por la historia de la institución que representa más que por los títulos que gana siempre con mucho sufrimiento, ante la incredulidad de todos, hasta de los más fieles, que cantamos el como no te voy a querer (adentro, si estamos en público, lejos del estadio) no porque tengan muchas estrellas alrededor del escudo (las tienen), eso no importa (cuando quieres, dicen).

como el domingo… no sé por qué festejé, no sé porque el lunes en la mañana, mientras revisaba obsesivamente las noticias y desayunaba con sportscenter de ruido ambiente, casi lloro de la felicidad más absurda que he sentido en la vida. O tal vez no tan absurda, después de todo, los Pumas siempre han estado ahí, desde que tenía seis años, en cada fin de semana, definiendo con su victoria o su derrota un pedazo de cada uno de los días que me enteré como habían quedado.

miércoles, mayo 27

fotos de el país

La ciutat eterna és l’escenari de la confirmació d’un Barça inoblidable. La victòria contra el Manchester United porta al club la tercera Copa d’Europa i el triplet. El 3 ja és un número màgic. Barça, Barça i Barça. Com hi va haver un Barça de les Cinc Copes o un Dream Team, el club ja té el seu Barça del triplet.

La proesa de Josep Guardiola, en la seva primera temporada com a entrenador del Barça, ha arribat al punt culminant amb la consecució de la Lliga de Campions contra l’equip que tothom considerava com el millor del món. Ara, el Manchester United, que aspirava a repetir títol a la Champions, ja té substitut.

domingo, mayo 24

la niña más flaca del mundo

me siento como el General Rosas, que siempre que iba a jugar a la cantina de Ixtepec y empezaba a ganar se enojaba, porque significaba que Julia no lo quería. Entonces se salía borracho y enojado con una cuadrilla de soldados, y al siguiente día amanecían indígenas colgados de los árboles.

Algo parecido me pasa, el Barsa y Pumas están ganando todo. El Barsa gana 6-2 partidos que cualquier otro día perdería 3-0 en el Bernabeú, y pumas lleva dos meses remontando juegos en el último minuto, por ejemplo:


sí el grito del estadio al momento del gol no te hace sentir nada, no eres humano, eres un robot

y yo no estoy en Ixtepec, un pueblo realista-mágico (si existiera, seguro sería uno de los pueblos mágicos), vivo en un mundo real donde no hay magia, ni mucho menos magos que pueden detener el tiempo. Así que si alguien se lleva a Julia, no será a caballo, saliendo de la noche del pueblo para entrar a la mañana del día siguiente, será alguien más vulgar y mucho menos interesante. Me conformaría con un personaje de algún cuento de Gabriel García Márquez, o de sus últimos libros. Pero, de nuevo, no vivo ni siquiera ahí, en Macondo; Morelia no es Macondo, no, Morelia huele a mota y a coladera. Aquí las meseras son bonitas (tú eres más bonita, ya te dije), pero nada más.

no me convence la cantera y el centro es aburrido desde que no dejan ponerse a las estatuas vivientes.

la niña más flaca del mundo… sí, sí, les iba a platicar de ella. Obviamente, no es la niña más flaca del mundo, sólo le digo así, como a veces le digo Julia. Si fuera muy flaca, sería fea. Fea como una anoréxica, podría volar con el viento cuando abriera mi ventana o en la calle un día que hiciera mucho viento y estemos caminando tomados de la mano hacia la plaza camelinas. No cabe tantas veces en mi catre, pero es guapa como Julia; aunque algunos dicen que no es guapa, que más bien es bonita (¿si saben la diferencia?); otros nada más le miran las piernas y el trasero, porque le encanta usar falda. No me entiende a veces, pero yo quisiera que me entendiera todo el tiempo. Me preocupa que no me comprenda y es extraño, porque a mí generalmente me vale madre cuando me dicen cosas como “que raro eres”, “¿por qué no dijiste nada en toda la noche?”, “¿por qué ya te quieres ir?”, “a mi también me gusta estar sola, pero también acompañada, disfruto de todo, eso deberías hacer”, etc.

otra cosa que es nueva, o retro, es que el otro día me imagine yendo al cine con una amiga del trabajo y me aburrí horriblemente. Estábamos afuera del cine, mirando la marquesina y no me importaba que película ella quisiera o no entrar a ver. Estaba a punto de dejarla escoger, o iba a escoger cualquier cosa y a disfrutar como cuando iba al cine solo. Pero con ella no es así. Al principio no sabía si eso era bueno o malo, pero ahora me doy cuenta que eso, sentirse torpe porque escogiste una película que no le gustó, no puede ser malo.

martes, mayo 19

pasos

te voy a regalar las obras completas de Ibargüengoitia para que las eches a la basura.

se me ocurrió que te iba a morder, o te iba a dar un beso en la mejilla, o que te iba a morder en el hombro, o que te iba a empujar... también pude haberte pellizcado, ahora que sé que tanto lo odias... te pude haber contado un chiste que te obligara a reírte por puro compromiso, pude haberte tomado una foto... te puedo hacer un cd con puras canciones de la arrolladora, pesado y el recodo.

podría reírme de tus torpezas (sé que tú te ríes de las mías, te caes de la silla), podría mentirte y decirte que me desesperan, que no quiero tener fotos tuyas para romperlas... o puedo hacer un cuento de ti y enseñárselo a todo mundo y ni siquiera cambiar tu nombre ni tu apellido, ni tu descripción física; es más, dejar tal cual el color de tu pelo y a que sabes, como te enojas, como te da gusto que pierda el Barcelona.

sabes cuanto me molesta que estes seria y que te tomes demasiado en serio cuando me quedo callado, que es casi siempre.

(tu no te diste cuenta, pero estaba tratando de ser agresivo contigo; pero no puedo y eso me gusta). Me da risa que lo sepas, que lo uses a veces y que te harte tantito... no me molesta para nada y es que tú no te enteras, pero sonrío mientras miro a otro lado... mientras estás aquí

jueves, mayo 14

time won't save my soul



When everything is going down
nothing seem to feel the same
no one seem to know my name
no one seem to go my way

miércoles, mayo 13

a beautiful girl can make you dizzy

adoro a tu mamá; señora, gracias por parir a una muchachita tan hermosa, inteligente y soñadora. Se la pasa soñando despierta, se distrae y se tropieza; espero que nunca me olvide y que no se vaya más de un día de la casa, más de un fin de semana, y por favor nunca te enamores de alguien más de lo que te enamoraste de mí ese día que estuviste a punto de decirme te amo; por suerte no dijiste nada y lo único que quedó entre nosotros fue un silencio incómodo que no interrumpimos hasta que llegamos a tu casa.

nos encanta comer comida chatarra como palomitas en el cine, pero no entiendo porque no les pones salsa, todas las mujeres que conozco y con las que he salido alguna vez le ponen muchísima salsa a sus palomitas; las empapan y cuando me ofrecen tengo que aceptar pero no puedo comer ni una sin hacer caras ridículas. Pero tú no haces eso. Que rara eres. Que hermosa y rara eres.

muerdes bien rico cuando besas.

se quedaron sin ti en el cielo cuando te les perdiste. ¿Hubo una rebelión en el cielo o algo así?, los ángeles desertando de las filas del paraíso… ¿o simplemente la eternidad te pareció tan aburrida? pero no te dejaron venir con alas… es una lástima, siempre me hubiera gustado volar ¿si tu fueras un pájaro que harías? podríamos haber ido a Francia, a España, a Veracruz aunque haga calor… tu sabes que amo Veracruz, es el único lugar donde podría vivir sin ti… pero sólo ahí, en el puerto viendo a los barcos llegar e irse; en cualquier otro lugar las cosas serían insoportables, los días pesados, la televisión un estorbo, no tendría cabeza para fingir que entiendo a Cortázar.

muerdes bien rico cuando besas en el cuello, y lo mejor es que puedo presumir que me mordiste en el cuello y que eres imprudente, como un susurro, como un recado en clase

martes, mayo 5

guía de churros hollywoodenses imperdibles


ha llegado el momento del autoanálisis, de ser honesto conmigo mismo. Durante mucho tiempo he creído que soy un cinéfilo con la inteligencia y la capacidad de análisis suficiente para distinguir una buena película, con un contenido inteligente que le exige a tu mente un esfuerzo, de una mala película que no le pide nada más que no estorbar... Y sí, tengo la inteligencia y la capacidad para distinguir una basura de una obra de arte; pero un análisis exhaustivo de las películas que más disfruto, desde mi niñez y hasta mi niñez ahora, a los 23 años, me han hecho darme cuenta que lo lo mío, lo mío, son los churros, de acción, de preferencia: Las películas tontas que no intentan otra cosa que hacerte pasar un buen rato sin muchas complicaciones, y que lo logran (cosa que no es nada sencilla).

Es decir, prefiero mil veces ver Alerta Máxima 1 y 2 a ver, no sé, una obra de arte absolutamente insoportable como son Oldyboy y en menor medida Taxi Driver. Para poner las cosas en perspectiva, vamos a hablar de Scorsese: prefiero The Departed a Raging Bull cualquier día de la semana, a cualquier hora del día.

Duro de Matar antes que Siete Samurais.

así que a continuación, y haciendo uso de mi conocimiento enciclopédico sobre el tema, les dejo mi guía infalible de churros hollywoodenses para dominguear (aunque no sea domingo, ¿qué coño es eso de dominguear?), para el amante del cine "simple" que todos llevamos dentro y que ya esta harto de verte tratar de impresionarte a ti mismo y a esa chica invitándola al cine para ver cualquier película que esté esta semana en la sala "otro enfoque" de cinépolis. Ni sabes cual es, zoquete. Entiende, ella quiere ver una comedia romántica, no la última obra maestra del cine Surcoreano.

1) la trilogía de Duro de matar, partes 1, 3 y4(.0): Es inexplicable, lo sé, es una trilogía en la que no hay parte dos. Pero así es la vida, nadie sabe que pasó con esa película ni porque los cineastas escogieron brincarse directamente de la primera a la tercera parte...

La primera parte redefinió el cine de acción de los últimos 25 años, nada más que decir.

La tercera (segunda) a nadie le gustó porque en 1995 estaba de moda odiar las terceras partes y hoy ha sido tristemente descontinuada su producción individual en DVD como consecuencia de los ataques del 11 de Septiembre; sin embargo, tiene todo lo que hizo tan divertida a la primera parte y, además, a Samuel L. Jackson en uno de sus pocos papeles donde logra ser carismático y divertido sin que por contrato esté obligado a decir motherfucker cada 5 minutos.
Duro de Matar 4.0 es la más exagerada y absurda de todas, pero es la mejor fotografiada y además un triste recordatorio a todos los Bourne del mundo que ni con toda la sofisticación de sus computadoras omnipotentes, sus artes marciales, sus mamonas tomas con cámara en mano y sus tramas snobs que a nadie le importan (¡ya déjate de flashbacks y de atormentarte por tu pasado, nena llorona, mata a alguien! O persigue a alguien en un carro, a eso vine, no a verte lloriquear) podrán acabar con verdaderos heróes de acción como John Mcclane y su ingenio.

2) Todas las películas de Steven Seagal estrenadas en cine, excepto Red de Corrupción y la otra que hizo con otro rapero

- Steven Seagal es más que un héroe de acción. Es también un maestro budista y la reencarnación de un primo segundo del Dalai Lama

- en todas sus películas, Seagal es un policía invencible, o ex policía invencible, o ex agente de la CIA invencible... invencible.

- todas su películas son exactamente iguales. Los guionistas tienen un machote y, llegado el momento, lo toman y lo único que hacen es cambiarle el nombre al personaje de Seagal, su empleo, y la nacionalidad y motivación de los villanos. Todo lo demás se desarrolla exactamente igual. Es decir, donde antes decía "gángsters italianos de poca monta secuestran las calles inundándolas de cocaína", ahora dice, "jamaiquinos prácticantes de vudú, secuestran neoyorkinos para practicar sacrificios humanos y honrar a su líder, que se parece a Bob Marley", o "terroristas secuestran portaaviones para lanzar bombas nucleares y cobrar cuantioso rescate". Y Seagal salva el mundo, siempre, con jujitsu. Porque casi nunca usa pistolas, o lo hace lo menos posible.

especialmente bizarras y disfrutables son las secuencias donde Seagal llega a un bar a pedir pasiva-agresivamente información y alguien le dice algo como... no sé... "puto" , o "tu mamá me ama" y Seagal, que no tiene el buen carácter ni la voluntad suficiente para tomarse el tiempo de contestar... "responde la pregunta por favor, ¿dónde destá Vinny?" o, "mi mamá es una señora que ha estado casada durante los últimos 50 años, tiene una reputación intachable y no permitiré que le faltes el respeto de esa manera, discúlpate en este momento", y que además no soporta que se rían de él, procede a romperle a dicha persona y sus amigos, o sus no amigos, o el conserje y el barman, el brazo, la pierna, y, ¿por qué no?, a patear a todos en la entrepierna. Todo esto, de verdad, en cámara, para que el editor no tenga que molestarse en agregar los efectos especiales necesarios en la postproducción.

3) Rápido y Furioso, partes 2 a 4
la primera parte de rápido y furioso es una película aburridísima de carreras callejeras. Está bien claro que el director creía que estaba haciendo The Reader y no una película de carros de colores, muchos colores. Pero, inexplicablemente tuvo mucho éxito, y gracias a ella la vida nos regaló 3 secuelas igual de absurdas y no-brainers, pero mucho más divertidas y con una mejor idea de lo que realmente son: objetos de fetiche para amantes de los carros, de las persecusiones de autos y de las mujeres escotadas.

2 fast 2 furious: es más divertida que la uno, tiene más mujeres, más carros (de más colores, más colores), más carreras, y más estupidez oligofrénica (en vez de una historia).

Rápido y Furioso: Reto Tokyo: En Japón, un gringo problemático se ve inmiscuido en el obscuro mundo de las carreras automovilísticas underground de Drifting, al tiempo que se involucra con la mujer de un peligroso Yakuza. Al final, todos corren una emocionante carrera para arreglar sus diferencias. Esta película es la mejor de todas, porque la historia sucede en Tokyo, Japón, que es la ciudad más espectacular donde se puede filmar una película, y que aquí es más que un simple escenario, es un personaje más.

ok, la cuarta no la he visto, la vida me lo ha impedido en innumerables ocasiones, pero estoy seguro que va a ser la mejor película de la década. La alternativa es impensable, imposible.

4) La trilogía de ciencia Ficción de Paul Verhoeven: Robocop, Total Recall y Starship Troopers

Paul Verhoeven es un gran director. Ya lo he mencionado antes en este bló. Robocop, de hecho, es una gran película, con un subtexto muy interesante si eso es lo que buscas. Pero disfrazada de una B-movie. De Robots. Un policía que es asesinado, revive como Robot y toma venganza de sus asesinos y de la corporación que es la verdadera culpable de su muerte, porque todos sabemos que las corporaciones son malignas, y las culpables de todas las muertes del mundo.

Total Recall es una buena película, basada en una pésimo cuento de Phillip K. Dick, protagonizada por Arnold Schwarzenegger. Es una película muy violenta que se cuestiona sobre la naturaleza verdadera del bien y del mal, la verdadera naturaleza humana y la capacidad que una misma persona tiene en su interior, de realizar los actos más horribles y los más sublimes, que además de todo, tiene un final muy interesante e inteligente. Pero antes que todas estas mamadas, es una espectacular película de acción, lo mejor de Schwarzenegger después de las de Terminator.

Starship Troopers es la mejor película de las tres. Una sátira muy inteligente del militarismo y del fascismo. Un visión honesta de nuestra sociedad, de las guerras preventivas y de la naturaleza destructora de la raza humana. Pero más que nada, es una película que toma a los protagonistas de Gossip Girl y se los lleva a otro planeta (Klendatu) a pelear en una guerra contra insectos gigantes. ¿Suena poca madre? es que lo es... violencia, mutilaciones, gore, sexo, humor etc., etc., etc...

5) Basta de Violencia... para churros, chistosos y disfrutables, nada como las películas de Adam Sandler. Todas. O casi todas, pues. Espérate, antes de que empieces con tu "No mames, Adam Sandler es un imbécil y todas sus películas son estúpidas como un perro enojado que persigue a su propia cola", te tengo una noticia: ese es el punto. Todas sus películas son tontas, el humor es infantil pero no infantil-inteligente como una película de Charile Kauffman dirigida por Michel Gondry, es un humor infantil simple y tonto, muy tonto. Pero ese es el punto, es su estilo, no está intentando otra cosa.

nota: Si quieren ver a Adam Sandler interpretando el mismo papel que interpreta en todas sus películas, pero en una película de Arte, por favor vean Punch-Drunk Love, de Paul Thomas Anderson, el mismo director de Petróleo (bostezo) Sangriento y la, esa sí, genial Magnolia. Muy buena peli, esa sí, no te hará sentir culpable y hasta podrás empezar a apreciar un poco más ese estilo de humor pasivo agresivo e infantil de Sandler. O tal vez no, seguramente no, pero igual véanla.

Menciones Honoríficas: Rocky Balboa y Rambo 4, Alien Vs Depredador: Requiem, Resident Evil 1 y 3.

y eso es todo, para finalizar quiero hacer una aclaración.

no cualquier churro es divertido: hay películas malas que apestan, son la mayoría y ni apagando el cerebro divierten, generalmente son churros que creen que son buenas películas, ejemplos de esto son: Quantum of Solace, Van Helsing, Rudo y Cursi, etc.

domingo, mayo 3

Madrid, CABRÓN, saluda al...

domingo, abril 26

2 vacaciones

¿dónde está la playa?

esto tiene poco que ver con mi idea de una vacación perfecta. La playa, el sol, la arena y el mar nunca han formado parte de mis fantasías. Me encantan los hoteles, pero por su aire acondicionado y, si puedo, no salgo nunca de la alberca más que para ir al buffet del desayuno. Pero viajar para encontrarte en una playa virgen que casi nadie conoce para acampar a un lado del mar, no tiene nada que ver con lo que me gusta. Sólo tú, sentada en la arena, bronceándote. Pero nada más.

sé que a muchos les encanta eso, acampar en una playa virgen que sólo visitan surfers marihuanas. Sé que tú lo amas, que te encanta broncearte, nadar e irte a dormir así, sin bañarte, pero yo estoy odiando cada minuto de este viaje… lo odio, no puedo esperar a llegar a Cancún para irme a un centro comercial a sentir el aire acondicionado, o ir a Veracruz para caminar a todo lo largo del malecón a las 6 de la tarde hasta llegar a cenar a La Parroquia o alguno de esos lugares turísticos muy famosos, para no complicarnos y luego irnos a dormir al hotel, donde me voy a dar un regaderazo de tres horas. No vamos a pedir una habitación doble, no, vamos a pedir una habitación individual, que apenas quepamos en la cama.

seven years of holidays

tenías ganas de un artista ese fin de semana. Fue lo único que me dijiste cuando me diste el beso de despedida en la mañana y me largaste a medio vestir. Fue un error presentarte a mis amigos, mis celos estaban muy bien justificados desde siempre. Apenas se vieron noté como te miraban pero, sobre todo, como los mirabas, como si te importara muy poco que te vieran con esa expresión que yo no podía ni siquiera imitar porque yo más bien me quedaba fascinado con tus ojos, tu cabello, tu color de piel blanco y lechoso, tus pecas, tu sonrisa pero no cuando sonríes mientras haces a un lado la cerveza y te acomodas para besarlos; no, tu sonrisa cuando algo te hace caerte de risa, cuando yo te hacía sonreír con un chiste estúpido al que apenas le ponías atención y después de un rato me pedías que te repitiera que te dije, cuando escuchas una canción de Bob Marley

las noches para mí no eran la gran cosa. Sólo las pocas veces que nos quedamos en el departamento a tomar y llegabas con tus amigas. Odiaba que alguna de ellas llegara a hacerme plática porque yo nada más te estaba poniendo atención a ti y tus expresiones mientras te ligabas a alguno de mis amigos: el músico, el escritor, o el mamón que hace videítos y se cree cineasta. “Bueno, qué quieres”, me dijiste un día, que ya no aguantabas mi mirada. Le di otro trago a mi cerveza, “que dejes de hablar con él y te vengas conmigo”, “tu nada más me quieres emborrachar”, “pues sí”, admití, nada más la quería emborrachar, “pero ya no queda cerveza”, dije, derrotado.

al siguiente día regresó tu novio de sus ridículas vacaciones en Europa y no te volvimos a ver ninguna noche. Lo que para mí fue un infierno. Que soporté empedándome a la media hora de que llegábamos a cualquier bar, y dos días saliendo con tu prima, a la que no le importaba que todo el tiempo estuviera pensando en ti. De todos modos un día que estaba crudísimo y por lo tanto, insoportable, me salí a pasear al centro. Que bien que hice eso porque te encontré y me acompañaste por un levantamuertos a uno de esos restaurantitos para turistas que están junto a las playas más feas de Veracruz. Ahí, sentados en la barra mientras yo iba despertando lentamente haciéndome a la idea de que estabas frente a mí, y poniendo por primera vez verdadera atención a tu escote, tus hombros y tus piernas y tú te tomabas una cerveza, nos quedamos hasta que se hizo de noche. “¿Por qué te da tanta risa cuando te digo que te amo?”, “no tengo idea”, “pero a mi no me da risa cuando tu me lo dices”, “porque mi amor es cosa seria”, me dijiste, muy seria. Noté que no estabas impaciente por irte y que no te importaba quien nos viera, saludabas a todos los que se acercaban como si cualquier cosa, te reías un poco más que siempre, no me preguntaste por ninguno de mis amigos, te daba mucha risa todo lo que te contaba de tu prima y lo mucho que odiaba a tu novio, “yo también lo detesto, es un imbécil”, confirmaste, para mi regocijo externo.

***

“deberías venirte a vivir conmigo al D.F.”, te propuse, cuando por fin no tuve otra cosa mejor que decir.

“no puedo, yo adoro la playa y tú la detestas. No soportas el calor y aunque no me lo digas, a mí tampoco me soportas. Por eso no mueves ni un dedo cuando me estoy ligando a tus amigos, que son como tus hermanos, que son mucho más interesantes que tú, que son más cínicos y tienen una plática más pretenciosa pero menos boba, y que me quitan de encima de ti por una noche enterita. Mi prima es una imbecilita, no creas que no lo sé, por eso te encantan sus bobadas; yo entiendo todo, no hace que te esfuerces tanto como yo, sabes que si no le pones mucha atención a lo que dice no importa porque dice puras pendejadas y yo soy inteligente, hermosa, y no te aguanto que te comportes como un imbécil; sueñas que me vaya a vivir contigo pero cuando te quedas en mi casa dos veces cada verano no eres capaz ni de levantarte a prepararme el desayuno” te quedaste pensando un rato, como reflexionando, “no me lo vuelvas a pedir nunca”, concluíste.

“bien, yo me quedo entonces”, dije sin mucha convicción.

nos despedimos con un beso largo, que no tengo muchas ganas de olvidar y luego te fuiste con tu novio, que todavía tenía muchísimas anécdotas absurdas de sus visitas a los museos y los castillos medievales. Inventadas casi todas, porque seguramente lo único que hizo fue visitar burdeles europeos como los de Hostal y tratar de ligarse sin mucho éxito francesitas que no se bañaban pero que ni por eso tenían ojos para semejante idiota. Es esa clase de imbécil. Exagero un poco, pero en mi imaginación, lo que no te digo de él es todavía peor. Yo me fui con tu prima, no tenía ganas de regresar al departamento hasta la mañana, que es cuando nos íbamos a regresar, pero tampoco quería estar solo.

*los títulos son el soundtrack